Google ya es el cloud de todos: OpenAI, Meta y Anthropic son rivales pero los tres dependen de Google para existir
Google invirtió $40B en Anthropic, OpenAI ya puede correr en Google Cloud y Meta firmó un deal de $10B con Google. La ironía más grande del boom de IA: los rivales de Google viven en sus servidores.
Imagínate que tres de tus competidores más peligrosos, los que publican cada semana que van a destronarte, en realidad rentan tus servidores, pagan con tu tarjeta de crédito y necesitan tu permiso para existir. Eso es exactamente lo que está pasando con Google en 2026, y la ironía es tan grande que da risa y da miedo al mismo tiempo.
OpenAI, Meta y Anthropic: los tres nombres que más salen en los titulares cuando alguien dice que Google está perdiendo la guerra de la IA. Y los tres dependen de la infraestructura de Google para funcionar. Vamos por partes.
Anthropic: el rival más peligroso de Google que vive en sus TPUs
El 24 de abril de 2026, Google anunció una inversión de hasta $40 mil millones de dólares en Anthropic, la empresa detrás de Claude, el modelo de IA que muchos consideran la competencia más seria de Gemini en el mercado enterprise. La valuación post-money quedó en $350 mil millones.
Pero aquí viene lo interesante: el deal no es solo de dinero en efectivo. Incluye una cantidad masiva de cómputo, específicamente 5 gigawatts de capacidad en los TPUs de Google, los chips propios de la empresa diseñados para entrenar modelos de IA. Ese hardware empieza a entrar en línea a partir de 2027.
La neta es que Anthropic ya entrenaba sus modelos principalmente en TPU pods de Google. Claude Opus, Sonnet, Haiku: todos corren sobre infraestructura de Google. Amazon Trainium es una opción secundaria, pero Google es el sustrato principal. Con esta inversión, esa dependencia se formalizó y se profundizó con $40 billones de por medio.
Y aquí está la paradoja: Anthropic es el único laboratorio frontier cuyo stack de entrenamiento no depende de las GPUs de Nvidia. Todos hablan de que Google perdió el tren de los chips, pero la empresa que más agresivamente apostó por la alternativa a Nvidia resulta que es una compañía que entrena sobre los chips de Google, y que ahora tiene a Google como su mayor inversionista. Si quieres leer más sobre Anthropic y su modelo más controversial del momento, puedes ver nuestra cobertura de cuando Anthropic filtró sin querer ‘Claude Mythos’, el modelo de IA que aterró a las bolsas de ciberseguridad.
OpenAI: ya no es exclusiva de Microsoft, y Google sale ganando
El 27 de abril de 2026, Microsoft y OpenAI renegociaron su acuerdo histórico. El cambio más importante: OpenAI ahora puede usar cualquier proveedor de cloud, no solo Azure.
Azure sigue siendo el socio primario y los productos de OpenAI salen primero ahí, eso no cambia. Pero la exclusividad se fue. La licencia de IP de Microsoft se extiende hasta 2032 pero ya no es exclusiva. Y OpenAI, que ya usaba infraestructura de Google para algunos servicios de ChatGPT, ahora puede hacerlo abiertamente y a gran escala.
Desde la perspectiva de negocio, esto es enorme para Google Cloud. De repente, la empresa que más le competía en el mercado de modelos de lenguaje se convirtió también en cliente potencial. O sea, ChatGPT puede correr en los servidores de Google sin ningún problema legal. Qué locura de industria, posta.
El contexto completo es más sabroso: OpenAI fue básicamente construida sobre los millones que Microsoft metió desde 2019. La exclusividad con Azure era la condición. Ahora que OpenAI creció tanto que puede negociar desde una posición de fuerza, lo primero que hizo fue abrir la puerta a los competidores de Microsoft, entre ellos Google. Si quieres entender mejor los problemas financieros que enfrenta OpenAI detrás del glamour, checa cómo OpenAI mató a Sora y Disney se llevó su millardo, el mayor fracaso de IA en lo que va de 2026.
Meta: el caso más complicado del ecosistema
Meta es el más interesante porque su relación con los proveedores de cloud es la raja de complicada. Por un lado, en agosto de 2025, Meta firmó un deal de $10 mil millones de dólares con Google Cloud por seis años, lo que lo convierte en uno de los clientes enterprise más grandes de Google. Y eso que Meta históricamente era cliente de AWS.
Por el otro lado, en abril de 2026, Meta firmó un acuerdo multimillonario con Amazon para usar chips Graviton5 para workloads de IA agéntica: decenas de millones de cores de CPU para razonamiento en tiempo real, generación de código y orquestación de agentes.
Además, Meta tiene deals con Nvidia, con AMD, está desarrollando sus propios chips con Broadcom, y ya firmó para usar los procesadores propios de Google. O sea, Meta está en todas partes al mismo tiempo tratando de no depender de nadie, y en el proceso terminó dependiendo de todos.
El patrón es claro: mientras más crece la demanda de cómputo para IA, menos sentido tiene construir todo internamente. Meta gastará $135 mil millones en capex este año, y aun así no puede construir suficiente capacidad propia a la velocidad que necesita. Google Cloud sale ganando de ese apuro.
El mapa del poder: quién controla la infraestructura, controla la IA
Juntemos todo esto:
| Empresa | Relación con Google Cloud |
|---|---|
| Anthropic | Entrena sus modelos en TPUs de Google, $40B de inversión |
| OpenAI | Puede usar Google Cloud tras renegociar con Microsoft |
| Meta | Deal de $10B firmado en agosto 2025 |
Tres nombres que compiten directamente con Google en el mercado de IA. Tres empresas que pagan a Google para existir.
Esto no es coincidencia ni debilidad de ellos: es la realidad de la infraestructura de IA en 2026. Google lleva más de 15 años construyendo la red de data centers más eficiente del mundo, desarrollando TPUs cuando nadie más apostaba por chips propios para IA, y posicionando Google Cloud como alternativa seria a AWS y Azure. El 63% del gasto cloud enterprise está concentrado en tres jugadores: AWS (28%), Azure (21%) y Google Cloud (14%). (Alternativamente: El 68% del gasto cloud enterprise está concentrado en tres jugadores: AWS (30%), Azure (25%) y Google Cloud (13%)) Quien no tiene acceso a alguno de estos tres, básicamente no puede escalar.
¿Qué significa esto para México y LATAM?
Aquí está el ángulo que muchos ignoran. Las empresas y startups mexicanas que construyen productos sobre la API de Claude, los modelos de OpenAI o las herramientas de Meta AI están, por cadena, dependiendo de la infraestructura de Google.
No es un problema inmediato, pero sí es un riesgo que vale entender. Google Cloud apuesta por CDMX y São Paulo como hubs globales de IA, lo que en teoría es bueno para el ecosistema local: más capacidad, menor latencia, soporte más cercano.
Pero hay otro lado: si Google sube precios en sus TPUs, Anthropic siente el golpe y lo transfiere a sus clientes. Si Google tiene una caída de infraestructura, todos los servicios que corren sobre ella se caen juntos. La dependencia de la cadena es real, y los devs y founders mexicanos que construyen sobre estas APIs deben tenerla en el radar.
Hemos cubierto antes que las empresas mexicanas subieron 139% su gasto en IA pero el 72% sigue atascado en el nivel básico: parte de ese problema no es solo de estrategia interna, sino de entender la cadena de dependencia tecnológica sobre la que se están montando.
La recomendación práctica: si estás construyendo algo en México que depende de un solo proveedor de IA o cloud, vale la pena pensar en arquitectura multi-cloud desde el principio. No porque Google vaya a fallar, sino porque la concentración de riesgo es un problema real en cualquier cadena de suministro tech.
La paradoja que nadie dice en voz alta
Google supuestamente está perdiendo la guerra de la IA. Sus rivales avanzan más rápido, tienen mejores modelos, capturan más mercado enterprise. Y mientras tanto, esos mismos rivales le están pagando miles de millones de dólares al año a Google por sus servidores, sus chips y su infraestructura.
No es que Google esté perdiendo. Es que Google cambió el juego: si no puedes ganar la carrera de los modelos, gana la carrera de la infraestructura. Y en eso, Google lleva años de ventaja sobre cualquiera.
¿Crees que esto cambia cuando los laboratorios de IA construyan más infraestructura propia, o Google tiene el juego amarrado por los próximos 10 años? Suéltala en los comentarios.
Fuentes
- Google to invest up to $40B in Anthropic in cash and compute - TechCrunch
- OpenAI can use Google and more for cloud providers under updated Microsoft deal - 9to5Google
- Meta signs deal for millions of Amazon AI CPUs - TechCrunch
- Meta signs multibillion-dollar deal for Amazon Graviton5 chips - GeekWire
- Google Cloud apuesta por São Paulo y CDMX como hubs globales de IA - Startups Latam
- Google to invest up to $40B in Anthropic - CNBC
- Microsoft and OpenAI gut their exclusive deal - VentureBeat
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