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La película de Metal Gear Solid por fin tiene directores reales: y son los weys que hicieron Final Destination: Bloodlines

gaming · 7 min de lectura

La película de Metal Gear Solid por fin tiene directores reales: y son los weys que hicieron Final Destination: Bloodlines

12 años en development hell y ahora Sony pone al dueto detrás del reboot de Final Destination a cargo de la adaptación de MGS. ¿Buena jugada o nueva decepción?

La película de Metal Gear Solid por fin tiene directores reales: y son los weys que hicieron Final Destination: Bloodlines

Doce años. Eso es lo que tardó la película de Metal Gear Solid en encontrar directores que realmente vayan a hacerla. No directores anunciados que desaparecen. No proyectos que “siguen en desarrollo”. Directores con contrato, con productora, con first-look deal firmado con Sony. El 9 de abril de 2026, Variety y Deadline confirmaron que Zach Lipovsky y Adam B. Stein se sientan en la silla del director para llevar MGS a Columbia Pictures, y la reacción de los fans fue algo entre “a huevo, ya era hora” y “espérate, ¿los de Final Destination?”.

La neta, entiendo ambas reacciones.

12 años en el infierno del desarrollo

Para los que no llevan la cuenta: esto empezó en serio en 2012 cuando Avi Arad, el ex-CEO de Marvel Entertainment que produjo la trilogía de Spider-Man de Sam Raimi, se unió al proyecto como productor. En 2014 llegó el director Jordan Vogt-Roberts (Kong: Skull Island) con mucho hype y declaraciones de que él sí entendía a Kojima. Para 2020, Oscar Isaac ya estaba cast como Solid Snake. Todo pintaba que por fin iba a suceder.

Y luego… nada. Silencio. Development hell.

Vogt-Roberts estuvo seis años hablando del proyecto en entrevistas, prometiendo una película fiel a la visión de Kojima, R-rated, sin concesiones. Y six años después el proyecto seguía en el mismo lugar. Dexerto confirmó esta semana que Vogt-Roberts oficialmente ya no está y que el casting de Oscar Isaac también quedó en cero. Tabla rasa. Empezar de nuevo.

Avi Arad y su hijo Ari Arad siguen como productores, que al menos da continuidad. Son la memoria institucional de este proyecto, los que saben dónde quedaron enterrados los guiones anteriores.

¿Quiénes son Lipovsky y Stein?

Aquí está lo interesante. Zach Lipovsky y Adam B. Stein se conocieron hace casi 19 años en “On the Lot”, el reality show de Steven Spielberg (que premió en mayo 2007). Salieron de ahí como socios y llevan años desarrollando su estilo juntos.

Su gran carta de presentación es Final Destination: Bloodlines, el sexto film de la franquicia que llegó en 2025 después de 14 años sin una entrega. La expectativa era moderada, el resultado fue una bomba: 93% en Rotten Tomatoes, la apertura más grande de la franquicia con $51.7 millones domésticos y $105.8 millones globales en su primer fin de semana ($54.1 millones internacionales), y un total de $317.9 millones de dólares en taquilla mundial. Algunos críticos la compararon con lo que James Cameron hizo con Aliens: tomar una franquicia establecida y hacerla mejor que el original.

Eso, para directores que firmaban su primera película de estudio, está una chimba.

Y por eso Sony les firmó un first-look deal cubriendo todos sus labels. El mismo deal incluye la animada de Venom para Sony Pictures Animation y un proyecto de sci-fi llamado “The Earthling” para Columbia. El Metal Gear Solid movie es el proyecto live-action más grande de su carrera hasta ahora.

El problema de fondo: ¿puede alguien adaptar a Kojima?

Aquí es donde se pone difícil. Metal Gear Solid no es un juego, es una obra. El MGS1 de PS1 tiene cutscenes de 30 minutos, giros de guión que rompen la cuarta pared, momentos como Psycho Mantis leyendo tu memory card. MGS2 es una deconstrucción posmoderna del espionaje y la información. MGS3 es una historia de amor y traición envuelta en espionaje de la Guerra Fría.

Kojima no hace videojuegos, hace películas interactivas de 30 horas. Y eso es exactamente el problema de adaptar su trabajo.

Si quieres una perspectiva de cómo funciona eso, checa nuestra cobertura de Death Stranding 2 en PC: Kojima lleva años empujando los límites de lo que se puede contar en un videojuego, y Death Stranding 2 es quizás su obra más ambiciosa. Condensar eso en 2 horas de película sin perder la esencia es una tarea que le rompió la cabeza a Vogt-Roberts durante seis años.

El propio statement de Lipovsky y Stein da señales de que al menos entienden la magnitud:

“Metal Gear Solid was nothing short of a groundbreaking cinematic masterpiece that forever revolutionized video games. We are thrilled and honored to bring Hideo Kojima’s iconic characters and unforgettable world to life.”

Bien dicho. Pero igual lo dijo Vogt-Roberts. Y antes de él otros. Las palabras en Hollywood son baratas.

El historial de juegos en película: México vs. el mundo

Los que crecimos con MGS en México en los 2000 sabemos lo que significó ese juego. La primera vez que Psycho Mantis te habla directamente y te dice qué otras saves tienes en la memory card. La primera vez que Snake muere en la cámara de tortura si no aguantas. Esos momentos marcaron a toda una generación de gamers mexicanos que compraban la revista Club Nintendo solo para leer el análisis de MGS.

El problema es que las adaptaciones de videojuegos en México siempre se han encontrado con una audiencia dividida. Los fans del juego van al cine con expectativas de película de 20 horas condensada en dos. La audiencia casual no tiene contexto. El resultado generalmente decepciona a todos.

Hay excepciones, claro. La película de The Super Mario Bros funcionó porque es una franquicia de personajes que cualquiera reconoce. Sonic funcionó por razones similares. Pero como analizamos con la Super Mario Galaxy Movie, incluso las adaptaciones “exitosas” tienen que sacrificar complejidad para ser accesibles. ¿MGS tiene esa posibilidad? La franquicia no es amigable para el casual. Es densa, política, filosófica y extremadamente referencial.

Resident Evil lo intentó varias veces con resultados mixtos. La saga de Paul W.S. Anderson era su propio animal, alejada del lore del juego pero funcionando como action movie. Y ni así alcanzó el nivel narrativo que los fans querían. Con Resident Evil Requiem el año pasado vimos que la franquicia sigue buscando ese balance. MGS tiene el mismo desafío pero multiplicado por diez.

¿Qué ángulo van a tomar?

No hay guión anunciado, no hay casting nuevo, no hay nada concreto más allá del anuncio del director. El script anterior de Derek Connolly (el que se escribió para la versión de Vogt-Roberts con Oscar Isaac) probablemente ya está en el cajón.

Lo que sí sabemos es que Lipovsky y Stein firmaron con Wonderlab, su propia productora, y que van a desarrollar el proyecto con los Arad desde cero bajo el paraguas de Columbia Pictures.

La pregunta que todos nos hacemos: ¿van a adaptar MGS1? ¿Una historia original en ese universo? ¿Van a incluir el codec con conversaciones interminables de Otacon sobre la historia de los tanques de la Segunda Guerra Mundial?

Por el historial de Final Destination: Bloodlines, estos directores saben construir tensión, saben manejar ensemble casts y saben revivir franquicias que todo el mundo daba por muertas. Eso es prometedor. Lo que no sabemos es si pueden manejar el peso narrativo y temático de una IP de Kojima.

¿Hay razones para el hype?

Honestamente: sí, pero con cuidado.

Los argumentos a favor: Bloodlines demostró que pueden tomar una franquicia establecida y elevarla. Sony les está apostando fuerte con un first-look deal que incluye múltiples proyectos. Los Arad tienen experiencia produciendo adaptaciones de juegos y cómics. No hay fecha de entrega presionada que los obligue a meter el juego medio crudo.

Los argumentos en contra: llevan 12 años diciendo que esta película va a suceder. El proyecto ha destruido a un director con más credibilidad previa. Nadie ha confirmado un guionista, un cast o un ángulo narrativo. Y Hideo Kojima, cuya bendición sería clave para la credibilidad del proyecto, no ha emitido ningún comentario público sobre el anuncio.

La industria de Hollywood está acostumbrada a anunciar proyectos que nunca llegan. Este tiene más forma que los anteriores, pero “más forma” no es lo mismo que “película terminada”.

Por ahora: fecha en el calendario marcada como “por confirmar”. Optimismo con precaución. Y si Kojima aparece en una entrevista diciendo que está involucrado, entonces sí nos podemos emocionar en serio.

¿Tú qué onda? ¿Le tienes fe a estos cuates para hacer justicia a Snake, Otacon y todo el universo de MGS? ¿O ya te quemaste demasiadas veces para creerle a Hollywood? Cuéntanos en los comentarios.

Fuentes

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